La siega, año 1975 mi abuelo, mi madre y mi tío, todos juntos ayudando en los trabajos del campo … los más pequeños también tenían cabida

História

«No sé exactamente cuánto tiempo hace que mi familia ha tenido viñas, pero todo me hace pensar que mi bisabuelo, Francisco Miró Brunet, fue el primer miembro de la familia en plantar una viña, porque mi abuelo Olegario Miró Bosquet, nacido en 1899, ya heredó una viña

Los Abuelos

Mi abuelo Olegario tenía su propia bodega, donde elaboraba y vendía sus vinos, hasta 1959, cuando se fundó la cooperativa y tomó la decisión de hacerse socio y cerrar su bodega.

Por parte de madre, mi abuelo Jaume Diego Rius, nacido en 1917, era un reconocido injertador (profesional que injerta los viñedos) y un experto en el trabajo de la viña, la relación entre los ciclos lunares y las tareas de los viñedos y resto de cultivos, hoy en día, lo podríamos definir como un «abuelo biodinámico»

Los Abuelos

Mi abuelo Olegario tenía su propia bodega, donde elaboraba y vendía sus vinos, hasta 1959, cuando se fundó la cooperativa y tomó la decisión de hacerse socio y cerrar su bodega.

Por parte de madre, mi abuelo Jaume Diego Rius, nacido en 1917, era un reconocido injertador (profesional que injerta los viñedos) y un experto en el trabajo de la viña, la relación entre los ciclos lunares y las tareas de los viñedos y resto de cultivos, hoy en día, lo podríamos definir como un «abuelo biodinámico»

Yayo Jaume y Yaya Roseta

Yayo Olegario y Yaya Madrona

Yayo Jaume y yo

Miquel Miró y Elena Diego

Mis Padres

Mi padreMiquel Miró Descarrega, nacido en 1941, ha continuado trabajando las viñas, como miembro de la cooperativa, hasta su jubilación.

Mi madre, Elena Diego Vernet nació en 1945, estuvo ayudando a sus padres en las tareas del hogar y del campo, cuando se casó con mi padre en 1967 estuvo cuidando de mis abuelos y ayudando a mi padre en el campo. En 1983, cuando mis abuelos ya habían muerto, mi madre abrió una tienda de comestibles en el pueblo para ayudar a la economía familiar desde otra óptica, desgraciadamente tuvo que cerrarla en 1996 debido a la fibromialgia que aún sufre.

Mis Padres

Mi padreMiquel Miró Descarrega, nacido en 1941, ha continuado trabajando las viñas, como miembro de la cooperativa, hasta su jubilación.

Mi madre, Elena Diego Vernet nació en 1945, estuvo ayudando a sus padres en las tareas del hogar y del campo, cuando se casó con mi padre en 1967 estuvo cuidando de mis abuelos y ayudando a mi padre en el campo. En 1983, cuando mis abuelos ya habían muerto, mi madre abrió una tienda de comestibles en el pueblo para ayudar a la economía familiar desde otra óptica, desgraciadamente tuvo que cerrarla en 1996 debido a la fibromialgia que aún sufre.

Miquel Miró y Elena Diego

1992

Desde pequeño ayudé a mi padre en sus viñedos y otros trabajos y cultivos, aprendí a podar, arar, cosechar, cultivar viñedos… pero me aburría, ya que no había nada más que hacer después de la cosecha…
Buscando el camino entre estudios y trabajos, en 1992 empecé a trabajar en el mundo del vino, comercializando vinos en dos provincias de Cataluña, para una bodega del Penedès (Cataluña, España).
Bueno, mirando mi historia, a lo mejor no empecé a trabajar en el mundo del vino en 1992, quizás es mi tradición familiar y solo la seguiré.
Pero estoy seguro de que el cambio surgió en 1992, en la bodega del Penedès descubrí lo que hay después de la vendimia: el proceso de elaboración del vino y la comercialización del vino.

1992

Desde pequeño ayudé a mi padre en sus viñedos y otros trabajos y cultivos, aprendí a podar, arar, cosechar, cultivar viñedos… pero me aburría, ya que no había nada más que hacer después de la cosecha…
Buscando el camino entre estudios y trabajos, en 1992 empecé a trabajar en el mundo del vino, comercializando vinos en dos provincias de Cataluña, para una bodega del Penedès (Cataluña, España).
Bueno, mirando mi historia, a lo mejor no empecé a trabajar en el mundo del vino en 1992, quizás es mi tradición familiar y solo la seguiré.
Pero estoy seguro de que el cambio surgió en 1992, en la bodega del Penedès descubrí lo que hay después de la vendimia: el proceso de elaboración del vino y la comercialización del vino.

Yo a los 18 meses en la calle Molí
de Corbera d’Ebre por Corpus

Yayo Jaume y yo

Mi gato Ennak y yo

En 1995 tuve la oportunidad de ir a trabajar a Vinícola del Priorat, donde todavía trabajo. El reto fue muy bonito, estaba casi todo por hacer, había que definir todo el proyecto y sacarlo adelante, con un pequeño equipo de gente implicada y campesinos muy entusiastas, agradecido de poder aprender y ayudar a una cooperativa, para mí, ayudar a una cooperativa era como ayudar a mi padre, también socio de una cooperativa.

1995

1995

En 1995 tuve la oportunidad de ir a trabajar a Vinícola del Priorat, donde todavía trabajo. El reto fue muy bonito, estaba casi todo por hacer, había que definir todo el proyecto y sacarlo adelante, con un pequeño equipo de gente implicada y campesinos muy entusiastas, agradecido de poder aprender y ayudar a una cooperativa, para mí, ayudar a una cooperativa era como ayudar a mi padre, también socio de una cooperativa.

1999

Rosendo Ràfales Jornet durante el cursillo de enología

Después de 4 años muy intensos y donde aprendí muchísimo, planté mi primera viña, se había despertado algo que me decía que tenía que seguir adelante, que tenía que aprender más, que tenía que poder elaborar el estilo de vino que tenía en mente.

Para poder seguir caminando, en 1999 comenzó el proyecto personal, con la plantación de la primera viña en los viñedos abandonas de mi suegro, Rosendo Ràfales Jornet, cosas del camino, la familia de mi suegro también tuvo bodega en Gandesa, donde están los viñedos, incluso de joven estudió algo de enología, aunque nunca se dedicó. Como mi padre estaba activo, no podía disponer de sus viñedos.
Como las viñas de mi suegro estaban abandonas hacía muchos años, hubo que empezar de cero, arrancando y plantando de nuevo. Para ayudar a definir el proyecto de nueva plantación de las 5 hectáreas de viñedo, conté con la ayuda y experiencia de mi padre, y también un punto de vista más actual y profesional como el de Sisco Blanch Batiste, amigo e ingeniero agrónomo, también viticultor.

1999

Rosendo Ràfales Jornet durante el cursillo de enología

Después de 4 años muy intensos y donde aprendí muchísimo, planté mi primera viña, se había despertado algo que me decía que tenía que seguir adelante, que tenía que aprender más, que tenía que poder elaborar el estilo de vino que tenía en mente.

Para poder seguir caminando, en 1999 comenzó el proyecto personal, con la plantación de la primera viña en los viñedos abandonas de mi suegro, Rosendo Ràfales Jornet, cosas del camino, la familia de mi suegro también tuvo bodega en Gandesa, donde están los viñedos, incluso de joven estudió algo de enología, aunque nunca se dedicó. Como mi padre estaba activo, no podía disponer de sus viñedos.
Como las viñas de mi suegro estaban abandonas hacía muchos años, hubo que empezar de cero, arrancando y plantando de nuevo. Para ayudar a definir el proyecto de nueva plantación de las 5 hectáreas de viñedo, conté con la ayuda y experiencia de mi padre, y también un punto de vista más actual y profesional como el de Sisco Blanch Batiste, amigo e ingeniero agrónomo, también viticultor.

1999-2009

Durante el periodo de 1999 a 2009 no tuve bodega, refresqué la memoria y profundicé en el trabajo de campo, así como empezando a elaborar las primeras cosechas en la bodega de Miquel Aubà Fleix de Gandesa, era el momento de aprender a fermentar, descubar y limpiar entre otras cosas.

Miquel Aubà Fleix

Ignasi Carsí Costas

2009

En 2009 comenzamos las obras de la bodega, en Corbera d’Ebre, mi pueblo natal, donde ya pudimos elaborar la cosecha de 2010.
Ya había llegado el momento tan esperado, 10 años después ya podía empezar a «cocinar» todo lo que tenía en la cabeza, la «cocina grande» que no «bodega pequeña» ya estaba listo para pasar «de la cabeza a la botella», los estilos de vino diferentes, quizás poco típicos de la Terra Alta, tampoco de zonas cercanas, pero que me apetecía mucho elaborar y experimentar otros conceptos.
Con todo de ideas, me hacía falta alguien que me enseñara cómo hacerlo realidad, desde aquí darle las gracias a Ignasi Carsí Costas, enólogo ahora ya retirado, gran amigo y mejor persona, quien con su paciencia, conocimientos y experiencia me fue guiando hasta conseguir que los vinos pasaran de la cabeza en la botella.

Ignasi Carsí Costas

2009

En 2009 comenzamos las obras de la bodega, en Corbera d’Ebre, mi pueblo natal, donde ya pudimos elaborar la cosecha de 2010.
Ya había llegado el momento tan esperado, 10 años después ya podía empezar a «cocinar» todo lo que tenía en la cabeza, la «cocina grande» que no «bodega pequeña» ya estaba listo para pasar «de la cabeza a la botella», los estilos de vino diferentes, quizás poco típicos de la Terra Alta, tampoco de zonas cercanas, pero que me apetecía mucho elaborar y experimentar otros conceptos.
Con todo de ideas, me hacía falta alguien que me enseñara cómo hacerlo realidad, desde aquí darle las gracias a Ignasi Carsí Costas, enólogo ahora ya retirado, gran amigo y mejor persona, quien con su paciencia, conocimientos y experiencia me fue guiando hasta conseguir que los vinos pasaran de la cabeza en la botella.

2010

Por pequeño que sea el proyecto, uno solo no llega a ninguna parte, Shaun Pentecost comenzó a trabajar en la bodega el año 2010, podemos decir que somos un equipo de 2, que con entusiasmo vamos superando obstáculos.

Shaun Pentecost

2010

Por pequeño que sea el proyecto, uno solo no llega a ninguna parte, Shaun Pentecost comenzó a trabajar en la bodega el año 2010, podemos decir que somos un equipo de 2, que con entusiasmo vamos superando obstáculos.

Shaun Pentecost

Presente y Futuro

Lo que nunca podía imaginar es que ninguna de mis dos hijas tuviera algún interés por la viña y el vino, no sé si es el camino otra vez, pero Andrea Miró Ràfales comenzó a «cocinar sus ideas» con la cosecha de 2017, aunque a sus 16 años ya elaboró dos vinos para el Trabajo de Investigación de Bachillerato.
Aïda Miró Ràfales, con 14 años, ha elaboró su primer vino, no sé si ninguna de las dos continuarán elaborando, a lo mejor serán la cuarta generación, o no, lo que es que ahora lo disfrutamos mucho los tres, la «cocina grande» que no «bodega pequeña» está en casa, pero el futuro dirá.
Todo ello es mucho trabajo, pero también una experiencia fantástica y más desde que Andrea y Aïda han comenzado sus proyectos, compartir con ellas los ratos de viña, de bodega, de proyectos, cada uno el suyo, pero compartidos, es una experiencia muy bonita, espero que lo podáis compartir y disfrutar a través de los vinos. ¡Salud!

Presente y Futuro

Lo que nunca podía imaginar es que ninguna de mis dos hijas tuviera algún interés por la viña y el vino, no sé si es el camino otra vez, pero Andrea Miró Ràfales comenzó a «cocinar sus ideas» con la cosecha de 2017, aunque a sus 16 años ya elaboró dos vinos para el Trabajo de Investigación de Bachillerato.
Aïda Miró Ràfales, con 14 años, ha elaboró su primer vino, no sé si ninguna de las dos continuarán elaborando, a lo mejor serán la cuarta generación, o no, lo que es que ahora lo disfrutamos mucho los tres, la «cocina grande» que no «bodega pequeña» está en casa, pero el futuro dirá.
Todo ello es mucho trabajo, pero también una experiencia fantástica y más desde que Andrea y Aïda han comenzado sus proyectos, compartir con ellas los ratos de viña, de bodega, de proyectos, cada uno el suyo, pero compartidos, es una experiencia muy bonita, espero que lo podáis compartir y disfrutar a través de los vinos. ¡Salud!

Con mi padre y las hijas

Andrea Miró Ràfales

Aïda Miró Ràfales

Celler Jordi Miró en #Instagram

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